Autor: Julio González

Licenciado en derecho por la Universidad Complutense, y abogado en ejercicio desde marzo de 1991. Diplomado en Práctica Jurídica por ICADE, CEU y Universidad Complutense. Master en RRHH por ICADE. Fui Magistrado Sustituto en la Audiencia Provincial de Córdoba y Juez Suplente en Valdemoro. Abogado de Turno de Oficio durante 15 años. Más de 1.000 juicios sobre mi toga. Mi especialidad es el Derecho Laboral (mobbing) y el Civil.

En sus manos

La cruel soledad de la víctima de ‘mobbing’

El primer apoyo que debemos buscar es el de los seres queridos. Es importantísimo el apoyo de familia y amigos para que la víctima no caiga en la desesperación y logre resistir mejor el devastador proceso del acoso.

En sus manos

El acoso: la patología de la soledad

Si algo produce dolor a la víctima de acoso, aparte de las humillaciones, vejaciones, hostigamientos, es sin duda la sensación de desamparo que siente. Tiene la sensación de estar viviendo inmersa en una locura a la que no encuentra explicación, siente miedo, culpabilidad y vergüenza.

En sus manos

Empresas que utilizan ‘repugnantes’ técnicas de acoso

Una vez vistas las obligaciones que tiene el empresario en materia de acoso laboral, vamos a centrarnos, en nuestro sexto paso, en las organizaciones que emplean estas ‘repugnantes’ técnicas de acoso y en las que, sabiéndolo o al menos sospechándolo, no hacen nada para evitar dichas situaciones de hostigamiento y violencia en el trabajo.

PUBLICIDAD

http://www.produccionesmala-mala.com/

En sus manos

Acoso laboral y responsabilidad del empresario

Conocemos al acosador, sabemos a qué víctimas prefiere. Vamos a dar entonces los siguientes pasos. El quinto es conocer, a grandes rasgos, qué responsabilidades impone la legislación vigente en materia de acoso al empresario, a lo cual dedicaré este post.

En sus manos

La víctima ante el acoso laboral: ‘¿Por qué yo?’

Conocemos a qué podemos llamar acoso laboral y a qué no, sabemos quiénes somos, víctimas. Hemos visto los trastornos psicológicos más comunes entre los acosadores. Ahora toca mirarnos a nosotros mismos e intentar dar respuesta a la pregunta que sin duda no paráis de haceros. ¿Por qué yo? ¿Por qué me pasa esto a mi?.

1 / 2 Siguiente

No mires para otro lado ...

Adelántate

Al enviar mi alta acepto las  Políticas de Privacidad

Recibe nuestro NEWSLETTER con nuevos contenidos