¿Acoso escolar?, mejor con ‘TACTO’

¿Acoso escolar?, mejor con TACTOPor María Noel Firpo – Psicóloga Clínica de Niños, Adolescentes y Adultos – Programa TACTO (Trato Adecuado Con TOdos) aplicable en entornos escolares para la mejora de las relaciones – Centro Sinapsis.

  • Dan Olweus definió el acoso escolar en los años 70 como una persecución física y/o psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de sus repetidos ataques.
  • Como adultos, tenemos que estar atentos, porque sin darnos cuenta generamos un entorno que tolera este tipo de maltrato.
  • Erase una vez… el acoso escolar


Para comenzar, es preciso delimitar el fenómeno del acoso entre iguales, del cual hoy en día se habla en diferentes contextos, en los medios de comunicación y es algo que sucede en muchos países.

El acoso escolar es una persecución física y/o psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de sus repetidos ataques

Desde los años setenta en los países nórdicos, Dan Olweus -pionero en la investigación del acoso entre iguales- define el acoso escolar como una persecución física y/o psicológica que realiza un alumno contra otro, al que elige como víctima de sus repetidos ataques.

Acción negativa, intencionada y continuada

Esta acción negativa e intencionada sitúa a la víctima en una situación de la que no puede salir por sus propios medios, y esto es clave en la definición.

La continuidad en el tiempo de esta situación provoca en la víctima consecuencias negativas:

  • baja autoestima
  • cuadros de ansiedad, síntomas psicosomáticos
  • trastornos del sueño
  • depresión
  • dificultades de integración en el grupo de pares
  • problemas de concentración y aprendizaje
  • sentimientos de ira
  • ideaciones de muerte, siendo el extremo el suicidio.

Para que se dé el acoso entre iguales es relevante la repetición en el tiempo de las acciones, no es considerado acoso un hecho puntual, una pelea o incluso una agresión física o verbal ocasional

Intencionalidad e indefensión

Tenemos, como padres y educadores, que estar atentos y ser sensibles a cualquier síntoma o signo que muestre que el niño lo está pasando mal, ya que frente a lo que creemos, en la mayoría de los casos los chicos no dicen nada, no cuentan nada, y no piden ayuda, esto por diferentes motivos.

Para que se dé el acoso entre iguales hay que destacar como relevante la repetición en el tiempo de las acciones, no es considerado acoso un hecho puntual, una pelea o incluso una agresión física o verbal ocasional.

También hay que agregar para que sea acoso, la intencionalidad del agresor, siendo consciente que lo que hace produce daño. Y destacamos, en contrapartida, la indefensión de la víctima, ya que difícilmente puede salir por sus propios medios, por eso se instaura ese tipo de conducta.

Muchas veces, como adultos, tenemos que estar atentos, porque sin darnos cuenta generamos un entorno que tolera este tipo de maltrato.

María Noel Firpo, cofundadora del Programa TACTO (Trato Adecuado Con TOdos).

Acoso escolar, persistente por definición

Podemos pensar que estas situaciones han existido siempre, las banalizamos y podemos recordar en nuestra infancia y adolescencia situaciones así.

Hoy en día se ha investigado mucho, y se sabe que las consecuencias para la víctima pueden ser graves

La diferencia es que hoy en día se ha investigado mucho, y se sabe que las consecuencias para la víctima pueden ser graves, y que sin duda afectan a su personalidad.

Hoy, sabemos que hay un antes y un después en la biografía de esa persona.

También podemos pensar que es un problema transitorio y, cuando la víctima manifiesta algún malestar, no somos capaces de hacernos cargo de ese problema, sino que intentamos, quizás con la mejor intención, minimizarlo, restándole importancia, diciéndole al chico que juegue con otros niños, que se defienda, que se haga otros amigos. Pero como hemos visto, el acoso escolar es persistente por definición.

Las formas que pueden adoptar las conductas de maltrato pueden ser variadas:

  • visibles, como las físicas: dar empujones, pegar, robar o esconder objetos de pertenencia, etc.
  • menos evidentes, como son las verbales a través de insultos, poner motes, burlarse, difamar, etc.
  • formas de agresión psicológica, como la manipulación, descalificación, chantajes, ignorar, ningunear, llegando a excluir a las víctimas del grupo, sabiendo lo importante que es para estos niños y adolescentes sentirse aceptados. No les dejan participar de los juegos, poniendo excusas como “no juegas al balón porque eres un paquete”, “no entras en mi club de amigas porque solo yo digo quién sí y quién no”, llegando a hacer que la víctima se sienta culpable y que crea que “merece” ese maltrato. Las agresiones verbales y psicológicas son más difíciles de detectar, y sin embargo son las que tienen peores consecuencias.

Los actores del acoso escolar

En estos escenarios hay varios actores, no solo está la víctima y el agresor, sino que están los que sin decir nada secundan la conducta del agresor, apoyándola, riéndose o fomentándola, y los meros espectadores que tampoco intervienen por temor a que les pueda pasar lo mismo, sin denunciarla.

Cuando ya hay un caso de acoso, evidentemente es porque la prevención ha fallado, algún rol ocupamos en el sufrimiento de esa persona y debemos hacernos cargo.

La conducta del acosador debe tener una consecuencia, hay que sancionar, no puede quedarse impune

Si hemos detectado algún caso, como educadores o padres, la conducta del acosador debe tener una consecuencia, hay que sancionar, no puede quedarse impune. Pero si solo lo enfocamos desde esta perspectiva, nos podemos equivocar.

Lo que quizás deberíamos de hacer es dedicar tiempo a sensibilizar, educar, dialogar, sobre algo tan fundamental como el buen trato de unos con otros y la convivencia.

Y si vemos estas situaciones, ser capaces de animar a denunciarlas, sabiendo que no quedarán como “chivatos” (término con connotación negativa, que hay que desmitificar), sino que en este caso estamos ayudando a alguien que por sí mismo no puede defenderse.

La persona que maltrata si no cuenta con apoyos, se debilita, por lo cual el mensaje es proteger al más débil.

Si tratamos con adolescentes, lo más llamativo son las formas que tienen de relacionarse hoy en día. Muchas veces es para cuestionarnos si no hay un grado extremo de permisividad en los adjetivos que utilizan, que muchas veces son muy descalificativos, y como adultos no les ponemos un tope, sino que hacemos “oídos sordos”.

Lo que quizás deberíamos de hacer es dedicar tiempo a sensibilizar, educar, dialogar, sobre algo tan fundamental como el buen trato de unos con otros y la convivencia.

Ciberacoso o ciberbullying

En los mensajes en las redes sociales, como son los  comentarios en Instagram, Facebook, Whatsapps que reciben o que envían, realmente se percibe  un tipo de violencia en la formas de llamarse unos a otros. Creo que, sin duda, es violenta, es maltrato.

En los comentarios en redes sociales se percibe un tipo de violencia en la forma de llamarse unos a otros. Sin duda, es violenta, es maltrato

Aquí introducimos otra forma de acoso, el ciberacoso o ciberbullying, que es el que se da a través de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TICS). Se puede definir como una agresión intencional, por parte de un grupo o un individuo, usando formas electrónicas de contacto repetidas veces contra una víctima que no puede defenderse fácilmente por sí misma.

Como se puede observar, esta definición recoge los tres elementos básicos de la definición de acoso escolar: intencionalidad, repetición y desequilibrio de poder, añadiendo la peculiaridad de que se produce a través de las TICS.

La repetición ya no consistiría en agredir a un adolescente, sino que basta con subir una sola vez una imagen indeseada a una red social y que la vean varias personas. La repetición se produciría cada vez que se vea esa imagen, compartiéndola y siendo acompañada de comentarios burlescos, abusivos, etc.

Este formato varía con respecto al que tenemos en los entornos educativos, ya que la persona acosada lo podría llegar a estar las 24 horas del día, los 7 días de la semana.

También es importante saber qué hacen nuestros chicos en las redes sociales, los grupos en los cuales se meten, ya que muchas veces están muy desprotegidos. Situaciones o grupos que incitan a determinadas conductas, como autolesionarse, no comer, etc., que no es acoso como tal, pero sí nos tienen que llevar a pensar hacia dónde estamos mirando como sociedad, o qué estamos haciendo como adultos.

Los menores, niños y adolescentes, están introduciéndose de manera espontánea y natural, ausente de miedos y de prejuicios en algo que ya forma parte de su mundo.

Es desde la prevención desde donde podemos luchar, y eso significa implicarnos en la educación, en formar personas, en educar en el respeto, y en la tolerancia

El que no está en redes no existe

Los menores, niños y adolescentes, están introduciéndose de manera espontánea y natural, ausente de miedos y de prejuicios (con características propias de su adolescencia) en algo que ya forma parte de su mundo. El que no está en las redes “no existe”.

La posibilidad de controlar los contenidos que pueden colgar diferentes personas, por el momento es imposible, pero nuestro deber y responsabilidad es proteger a estos chicos.

Frente a este panorama que cada vez se instaura más, es desde la prevención desde donde podemos luchar, y eso significa implicarnos en la educación, en formar personas, en educar en el respeto, y en la tolerancia.

Los centros educativos son básicamente escuelas de convivencia, donde no solo aprendemos lo curricular, tienen que ser generadores de aprendizajes entre iguales, donde se fomente el respeto, la equidad . En consecuencia, con este desarrollo las sociedades se hacen mejores.



Banalización de la violencia

Vivimos en un entorno donde la violencia se banaliza, y eso es nocivo para nosotros como adultos, y por supuesto para los niños.

Puedes tener conflictos con tus pares, pero la capacidad de pedir perdón, dar un paso atrás, reconocer que hay otras maneras de estar, que no siempre vas a tener la razón, es muy importante.

De esta manera, el agresor se va quedando solo y sin fuerza, y su conducta denunciada e invalidada

Y para eso necesitan modelos. La promoción de formas de resolver situaciones que nos pueden ayudar a crecer como personas, educando en la solidaridad y por supuesto con el ejemplo, es una buena herramienta de prevención.

Y, sin duda, entendiendo a las personas que sufren este tipo de acoso, estando de su lado, y que sientan que tienen a alguien que los apoya, cuantos más mejor.

De esta manera, el agresor se va quedando solo y sin fuerza, y su conducta denunciada e invalidada

TACTO, Trato Adecuado con TOdos

Desde el Centro Sinapsis, en Segovia, Teresa Solís, pedagoga y yo, hemos desarrollado el Programa llamado TACTO (Trato Adecuado Con TOdos) que se implica en fomentar esos buenos tratos necesarios para la buena convivencia; convivencia necesaria ya no solo en los colegios, sino también en los ámbitos en los que nos movemos, la familia, el trabajo, y la sociedad en general.

TACTO promueve la salud mental infantojuvenil creando una red de instituciones educativas, sociales y sanitarias acogedoras, respetuosas y cuidadoras de la infancia y adolescencia

Está basado en la teoría del apego,  en la teoría de la mente y en las neurociencias, conscientizando a padres y docentes de cómo vamos desarrollando estrategias psicobiológicas, representacionales y relacionales para regular las experiencias estresantes de la vida.

Y lo combinamos con la mentalización, que significa poder tener en mente la mente del otro, ser capaces de entender cómo se puede sentir el otro y de esta manera podemos tener vínculos saludables y enriquecedores.

El Programa se desarrolla dando formación a padres y docentes, y en el aula con los alumnos.

TACTO tiene como objetivo principal promover la salud mental infantojuvenil creando una red de instituciones educativas, sociales y sanitarias acogedoras, respetuosas y cuidadoras de la infancia y adolescencia.

Formar profesionales acogedores y con TACTO pedagógico que, en el desempeño de su labor profesional, así como en su vida personal, sean capaces de relacionarse con los niños y adolescentes de manera sensible.

Favorecer que los niños en sus relaciones con los demás miembros de su comunidad también sean sensibles a las necesidades de los otros, acogedores y respetuosos, es decir, que emocionalmente sean competentes y capaces de establecer buenos  vínculos con quienes comparten su vida.

Favorecer que los niños en sus relaciones con los demás miembros de su comunidad también sean sensibles a las necesidades de los otros, acogedores y respetuosos

Con las personas que hemos trabajado tanto en individual o de forma grupal, hemos constatado que  se ha logrado reducir el número de casos de estrés emocional, ansiedad, depresión y otra serie de problemas psicológicos que afectan a la población y que en los últimos años van en aumento.

Como sociedad, cada vez que hay un caso de acoso o maltrato en algo hemos fallado.

La violencia puede y debe prevenirse desde un Trato Adecuado Con Todos, y  por supuesto desde la sensibilización frente a estos temas, poniendo nombre a estas situaciones, y esto es importante para resaltar formas que muchas veces no vemos.

Todos somos parte y, sin duda, podemos y debemos hacer algo.



PERFIL DEL AUTOR

Maria Noel Firpo

Psicóloga Clínica de Niños, Adolescentes y Adultos, Máster en Psicoterapia Psicoanalítica, Especialista Universitario en Terapia Cognitivo Conductual en Niños y Adolescentes, Formación en Teoría del Apego y Teoría de la Mente, Cofundadora del Programa TACTO (Trato Adecuado Con TOdos) programa aplicable en entornos escolares, para la mejora de las relaciones entre todos, desarrollado desde el Centro Sinapsis de Segovia.


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