La Unidad del Adolescente y la gestión de las emociones

ENTREVISTA/ Mar García, Unidad del Adolescente del Hospital Quirónsalud Valencia

“El móvil es lo último que ven los adolescentes al acostarse, y lo primero al levantarse”

La psicopedagoga Mar García aborda con entusiasmo su trabajo diario en el Hospital Quirónsalud Valencia. Desde la Unidad del Adolescente cuida de pacientes que son “demasiado mayores para ser tratados por el pediatra y demasiado jóvenes para el medico de adultos”, según explica a jupsin.com. Y añade: Trabajamos con los jóvenes para ayudarles a gestionar emociones y les proporcionamos ‘herramientas’ que les permiten enfrentarse a conflictos que no saben cómo resolver por ellos mismos”. 

Entre esos conflictos o problemas aparecen asuntos que pueden llegar a ser graves para la salud como la adicción a los móviles y a las redes sociales, el acoso escolar, el ciberacoso e incluso el intento de suicidio. Mar García explica que ‘muchos de estos casos entran al hospital por Salud Mental, con cuyos especialistas trabajamos desde la Unidad del Adolescente en coordinación total. De hecho, este trabajo multidisciplinar aporta un valor añadido para el tratamiento médico de nuestros pacientes.”

Especialista en psicopedagogía y en terapia en el ámbito familiar, diplomada en Magisterio de lengua inglesa, combina su trabajo en la Unidad del Adolescente con la subdirección y orientación escolar del Instituto Valenciano de Pedagogía Creativa.

In’. ¿Qué servicio prestan al paciente en la Unidad del Adolescente que usted coordina?

MG. Desde la Unidad del Adolescente del Hospital Quirónsalud Valencia prestamos una atención integral. A la atención médica que presta el hospital, añadimos el cuidado de los adolescentes en el ámbito emocional y psicológico.

Tenemos que ser conscientes de que muchas veces los pacientes somatizan problemas que en realidad son emocionales. Desde la Unidad del Adolescente trabajamos con los jóvenes para ayudarles a gestionar emociones y les proporcionamos ‘herramientas’ que les permiten enfrentarse a conflictos que no saben cómo resolver por ellos mismos.

Desde la Unidad del Adolescente trabajamos con los jóvenes para ayudarles a gestionar emociones

In’. ¿Hay un perfil tipo de paciente adolescente que atienden en la Unidad?

MG. No, no existe un perfil tipo. Normalmente, los jóvenes acuden a nosotros cuando ellos o sus padres perciben un síntoma que suele responder a un problema.

A los catorce años, los jóvenes dejan de visitar al pediatra, pero todavía son pequeños para acudir al médico de adultos. Quirónsalud se ha dado cuenta de este vacío y ha puesto en marcha la Unidad del Adolescente.

Nuestros pacientes son jóvenes que, por ejemplo, han presentado un fracaso escolar. Y también tenemos un porcentaje importante de pacientes, generalmente chicas, que han sufrido acoso escolar. Nos cuentan que en el colegio les hacen el vacío, o que reciben críticas y amenazas a través del móvil y las redes sociales, que han ‘subido’ a internet determinadas fotos o videos suyos… Cada vez nos enfrentamos a más casos de ciberbullying.

A estas edades, los chicos y chicas aprecian la confidencialidad que les ofrecemos en el ámbito hospitalario y en concreto en la Unidad del Adolescente, eso permite que nos cuenten sus problemas y podamos ayudarles.

Adicción al móvil
La nomofobia es el miedo irracional a salir de casa sin el móvil

In’. Adicción al móvil… nomofobia…

MG. Sí, ahora vemos bastantes casos de adicción al móvil y a la redes sociales. La nomofobia es el miedo irracional a salir de casa sin el móvil. Si se me olvida, me vuelvo a por él. Si salgo sin el móvil exclamo ¡Dios mío, se me ha olvidado el móvil! Al final esta dependencia se convierte en una patología que hay que tratar.

El móvil es lo último que ven los jóvenes antes de acostarse y lo primero al levantarse

La adicción lleva al punto de no poder separarse del móvil ni para dormir y ponerlo debajo de la almohada. El móvil es lo último que ven los jóvenes antes de acostarse y lo primero al levantarse. No son conscientes de que esta adicción, más allá de los aspectos emocionales, puede provocar una falta de sueño que influirá en su salud. Estos aspectos, por ejemplo, los trata el Dr. Gonzalo Pin, responsable de la Unidad del Sueño.

In’. Hablemos de síntomas y tratamiento.

MG. Es importante dejar claro que el tratamiento de pacientes con este tipo de adicciones cursa también con Salud Mental. En la Unidad del Adolescente, y en concreto en mi especialidad, lo que hacemos es trabajar la gestión de emociones desde un punto de vista de terapia cognitiva conductual.

La clave es atender a los pacientes de forma multidisciplinar, como hacemos en nuestra Unidad. De esta forma mejoramos la atención al paciente. Muchas veces, al separar a los profesionales médicos, lo que haces es encasillar la intervención. Y no debe ser así. Lo interesante es trabajar juntos.

En cuanto a los síntomas de este tipo de adicciones podemos citar algunas:

  • Incapacidad de salir de casa sin el móvil
  • Al acostarse, no sentirse libres sin el móvil al lado o debajo de la almohada
  • Miradas constantes a la pantalla. Mirando sin mirar. Inseguridad
  • Comer con el móvil, estudiar con el móvil
  • Necesidad de estar continuamente conectados a la red
  • Necesidad de feedback, buscan la aprobación virtual más que la real

El funcionamiento interdisciplinar es un valor añadido en la atención al paciente para el Hospital Quirónsalud Valencia y para la Unidad del Adolescente

In’. Desde su especialidad, ¿cómo aborda estos comportamientos?

MG. Cada caso es diferente. Con los jóvenes trabajo los pensamientos, las emociones y las acciones. Cómo el pensamiento determina lo que sienten y cómo influye en lo que hacen. De esta forma podemos ir, poco a poco, modificando la conducta.

Ahora bien, quiero insistir en la necesidad de un trabajo conjunto con Salud Mental cuando tenemos un caso de adicciones patológicas de este tipo. El funcionamiento interdisciplinar es un valor añadido en la atención al paciente para el Hospital Quirónsalud Valencia y para la Unidad del Adolescente.

In’. ¿Se sienten los jóvenes poderosos con un móvil?

MG. Esta es una cuestión muy interesante, que podemos unir al asunto del acoso escolar. En este tipo de actuaciones, el acosador pretende conseguir un liderazgo, pero es un liderazgo mal entendido, con el que busca compensar ciertas carencias. En algunos casos, el hostigamiento a terceros viene provocado por el fracaso escolar del acosador: ‘No saco las notas que yo quiero y me siento más fuerte si hago sufrir a otro, porque siento que tengo el control, el poder.’

En otros casos, el acoso se produce porque el acosador se siente solo, o porque está viviendo una situación familiar dura, y lo compensan de esta forma. Ante su sensación de soledad buscan sentirse poderosos generando miedo o sintiendo que dominan la situación respecto a otras personas. Si el acosador no es apoyado pierde su poder de acosar.

Al final, lo que tenemos es una inhabilidad. Por eso, es importante trabajar con adolescentes y dotarles de recursos para que afronten sus problemas. Un ejemplo sería el método finlandés KIVA contra el acoso, que trabaja con el grupo con objeto de que los niños sepan detectar las situaciones de acoso y las rechacen.

El poder del anonimato
¿Se sienten los jóvenes poderosos con un móvil en la mano y el supuesto anonimato que les proporciona?

In’. ¿Acuden los acosadores a la Unidad del Adolescente en busca de ayuda?

MG. No es lo habitual. Y cuando acuden es por otro asunto diferente al acoso, por ejemplo, un mal aprendizaje, como que los conflictos se resuelven gritando o insultando. Suelen venir sus padres, porque en el colegio les han dicho que están preocupados por las conductas de su hijo. Sin embargo, son una minoría los padres que no se dan cuenta de que sus hijos tienen esta forma de resolver los conflictos.

Lo más habitual es que vengan a la Unidad del Adolescente por problemas de adicción a las ‘pantallas’ y al final descubrimos que existen problemas de acoso online.

Nuestro papel es importante, pero también el de los padres, a los que también hay que dotar de recursos para que sepan hacerlo mejor con sus hijos

In’. Está ustedes obligados a un reciclaje continuo…

MG. Sí, seguro. Cada vez tenemos que abordar más casos de un campo que es nuevo, también para nosotros, porque las nuevas tecnologías no paran de evolucionar. Somos descubridores de problemas, pero no nos quedamos ahí, aportamos soluciones a esos problemas que nos plantean los adolescentes. Descubrimos problemas y buscamos soluciones.

Nuestro papel es importante, pero también el de los padres, a los que también hay que dotar de recursos para que sepan hacerlo mejor con sus hijos. Por eso, en la Unidad del Adolescente, también invitamos a los padres a que vengan a un par de sesiones antes de abordar el problema de su hijo.

In.’ Otro asunto muy preocupante es el de los suicidios, ahora con juego macabros como el de ‘la ballena azul’

MG. Por supuesto, percibimos el asunto de los suicidios con mucha preocupación, porque por desgracia cada vez se producen más alertas en este sentido. Este tipo de casos entran directamente por Salud Mental. Y a partir de ahí, Salud Mental contactará con nuestra Unidad y trabajaremos juntos. Nosotros trabajamos sobre la conducta, sobre lo que el paciente se dice, sobre su estilo de pensamiento, porque al final son pensamientos boicoteadores. Insisto, ante alertas de suicidio la intervención es desde Salud Mental.

En situaciones de acoso, es fundamental la implicación del colegio, la familia, los compañeros y por supuesto, los profesionales médicos

In’. ¿Salen los jóvenes de estos graves y nuevos problemas?

MG. Sí, claro que salen, pero hay que trabajar. No podemos dejar a los jóvenes solos para que salgan por su cuenta. En situaciones de acoso, por ejemplo, es fundamental la implicación de todos, el colegio, las familias, los compañeros y por supuesto, los profesionales médicos que debemos coordinar todo el trabajo. Pero sí, hay salida.

In. ¿Hay que quitarle el móvil a los niños?

MG. No es cuestión de quitar, sino de prevenir. ¿Hay que quitar el móvil a un niño de seis años? Sí. ¿Hay que quitárselo a un joven de 16? No. Hay que darle recursos para que sepa utilizarlo. Los niños, antes de los 12/13 años, no necesitan tener móvil. Las nuevas tecnologías son fantásticas, pero hay que saber utilizarlas.


PERFIL DEL AUTOR

Jesús Larena

Licenciado en Ciencias de la Información, Periodismo y Diplomado en Relaciones Públicas y Publicidad. 25 años de experiencia profesional. Prensa, radio, televisión, contenido digital y redes sociales. Comunicación integral: corporativa, financiera, digital, crisis. Mi centro operativo se llama larenaylarena.com. Creador e impulsor de jupsin.com y conRderuido.com


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