¿Por qué te importa lo que tengo entre las piernas?

Conozco varios transexuales, no sé si más o menos que otras personas, pero a lo largo de mi vida he compartido experiencias, trabajos, conversaciones, comidas, risas y preocupaciones con ellos. De algunos incluso podría decir que son mis amigos.

Sentirse persona no es algo etéreo ni espiritual, tiene mucho que ver con nuestro cuerpo y con los roles y lugares que queremos desarrollar y ocupar en esta vida

Entre ellos hay mujeres que nacieron hombres y hombres que nacieron mujeres. Nunca me he planteado si eran intersexuales o fue una cuestión de identidad sexual. Nunca me atrevería a preguntarles si sufren hiperplasia renal congénita o agenesia de las células de Leydig.

No me importa. Como no me importa el motivo por el cual alguien que nace morena de verde luna, decide -porque es lo que quiere hacer- teñirse de walkiria nórdica. Ni tengo porqué opinar si alguien que nace con poco pecho decide ponerse más porque se siente acomplejada y éstos últimos son motivos más llevaderos que sentirse encerrado en un cuerpo, un rol y un género que no es el que sientes.

Sentirse persona

No soy quien para opinar lo que cada uno hace consigo mismo si ello es la condición necesaria para poder llevar una vida feliz. Sentirse persona no es algo etéreo ni espiritual, tiene mucho que ver con nuestro cuerpo y con los roles, papeles y lugares que queremos desarrollar y ocupar en esta vida que, no lo olvidemos, es la única oportunidad que tenemos.

Hace unos siglos, si lo pensamos, habrían llevado a la hoguera por brujería, herejía y vete a saber cuántas ‘ías’ más a cualquiera que hubiera atisbado que un día introduciríamos óvulos de otras mujeres, previamente fecundados, en aquellas a las que la imposibilidad de ser madres las impide sentir que su vida está completa.

¿Qué significa exactamente contra natura? ¿Acaso no podríamos definir igual las terapias génicas en personas con alteraciones cromosómicas? ¿O conseguir hacer andar y comunicarse a personas con afectación cerebral congénita?

La Naturaleza a veces comete errores y la medicina se creó para corregirlos, desde el estrabismo a la intersexualidad y ojalá avance lo suficiente para que un día podamos decir que está en nuestra mano corregir todas esas alteraciones, que por pura cuestión estadística, aparecen entre los millones de seres que poblamos la Tierra.

Entre las cientos de culturas que pueblan el orbe, hay montones de opciones que combinan genitales y género

‘Contra natura’ es una construcción cultural, restringida, acotada por mentes limitadas que no se han molestado en estudiar antropología, porque si no, sabrían que entre las cientos de culturas que pueblan el orbe, hay montones de opciones que combinan genitales y género.

En Sulawesi (Indonesia) puedes ser makkunrai (mujer femenina); oroani (hombre masculino); calalai (hombre femenino); calabai (mujer masculina) y los bissu, identidades mixtas y no permanentes. Cinco géneros distintos.

Entre los Ciucki el número de géneros asciende a siete. Los «terceros géneros» existen en muchas sociedades, los xanith de Omán ,los hijras de la India, los bakla filipinos, el we´wha entre los zuñi norteamericanos, los mahu hawaianos, los sarombay malgaches o los muxes mexicanos.

Supongo que es complicado de entender cuando alguien se ha criado en las férreas culturas judeo-cristiana e islámica, que regulan genitales adecuados, géneros estancos y hasta las prácticas y posturas sexuales que cumplen o no la norma impuesta.

A veces, cuando escucho, leo u observo personas que nos restringen a ser simplemente hombres o mujeres con sus roles aparejados e inmutables, pienso que la sociedad occidental, inmensamente rica en otros aspectos, en este es muy pobre.

Identidad de género, transexuales

Intransigencia e intolerancia

Desgraciadamente el problema en occidente de las personas intersexuales, con distinta identidad de género a la establecida o con orientaciones sexuales diferentes a la norma vigente, no es otro que la intransigencia y la intolerancia.

Tenemos tratamientos quirúrgicos, hormonales, apoyo psicológico y capacidad médica para conseguir que cada uno se convierta en lo que quiera ser, en lo que sienta que realmente es. Con respecto a la orientación sexual ni siquiera necesitamos avances científicos, bastaría, simplemente con el respeto. Después de todo, es fácil entender que a nadie nos gustaría que nos señalaran y juzgaran por lo que hacemos en la cama, cuando, cuantas veces y con quien.

Pero estigmatizamos, marginamos y señalamos, como antaño hicimos con los discapacitados, las madres solteras y las víctimas de violación.

Tenemos tratamientos quirúrgicos, hormonales, apoyo psicológico y capacidad médica para conseguir que cada uno se convierta en lo que quiera ser

Los intersexuales y transexuales no son pervertidos, ni degenerados, ni enfermos, ni raros, lamento decepcionar a la comadres si añado que ninguno de los que conozco tuvo que recurrir a la prostitución para financiar el proceso, caro y doloroso.

Son personas como cualquier otra y me atrevo a decir que en algunos casos, si alguien desconociera su identidad anterior sería difícil imaginarla, como mucho algún rasgo llamaría, no en exceso, la atención, una altura en demasía o una voz un tanto atiplada.

Todos ellos son tan normales como tú y como yo, o tan normales como les dejamos serlo los demás que no dudamos en señalar con el dedo, sin darnos cuenta de que ese dedo lo que realmente señala es nuestro egoísmo y nuestra ignorancia en biología, sexualidad y antropología.

Pienso en ellos y recuerdo épocas difíciles, miedo, sufrimiento y soledad e incluso conozco alguno que durante un tiempo bebía demasiado. Debe ser muy duro el camino de la incomprensión y muy difícil llegar a intuir lo que eres cuando se trata de un tabú del que nadie habla.

Y aunque no existiera el tabú aún estaría ahí la barrera de la ignorancia. Pero ni siquiera en ese caso concreto bebía más que aquellos golpeados por infancias difíciles o víctimas de divorcios sangrantes, ni siquiera bebía más que otros a los que no les pasó nunca nada.

Los intersexuales y transexuales no son pervertidos, ni degenerados, ni enfermos, ni raros

Una vez ‘reasignado’ su sexo, hay que contar también con la identidad sexual, que a veces contribuye a añadir aún más confusión, mujeres que aman a mujeres, hombres que aman a mujeres, hombres que aman a hombres…

…que te comprenda una sociedad encerrada en unos estereotipos marginantes es difícil y que te acepte una pareja y te agarre de la mano para enfrentarse a la incomprensión es casi un milagro.

No puedo admirar a quien la naturaleza se lo ha puesto fácil, puedo alegrarme por ellos, pero no reconocer su tesón, su lucha o el sufrimiento que lleva aparejado su camino.

En el caso de las personas transgénero, sus familias, sus parejas y sus amigos sí. Y me alegro de que -ya ven- a causa de un autobús, mucha gente haya alzando la voz para expresarles su apoyo.

Constitución española: Artículo 14

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Ana Isabel Gutiérrez Salegui


PERFIL DEL AUTOR

Ana I. Gutiérrez Salegui

Psicóloga General Sanitaria. Psicóloga Forense. Profesora del Instituto de Probática e Investigación Criminal. Profesora colaboradora Escuela Internacional de Ciencias de la Salud.


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