“El acoso cambió mi vida”

Desde Mexicali, Baja California (México) – Linnette Avendaño

¿Cuántas personas hemos sido acosadas y por discreción callamos? ¿Cuántos niños, jóvenes, adultos se han suicidado porque no supieron cómo enfrentar el acoso?

¿Cuántos niños, jóvenes, adultos se han suicidado porque no supieron cómo enfrentar el acoso?

El acoso es una forma de maltrato intencionado y perjudicial, cuya persistencia en el tiempo lo hace peligroso, y aunque los autores principales son el agresor y su víctima, la persecución es negativa para todo el grupo, dado el carácter interdependiente de las relaciones sociales (Cerezo, 2011) ¿Te has preguntado cómo se siente una persona que es víctima de acoso y no lo comparte?

La mayoría de las víctimas de acoso no denuncia por miedo o, porque muy en el fondo, tienen un ‘cachito’ de paz bajo la inocencia de que esto va a parar en cualquier momento. Por desgracia, es difícil saber cuándo va a detenerse, pues del acoso aún no se conocen sus límites hasta que la ‘muerte’ aparece.

Acoso

“Me llamo María y he sido acosada”

“Me llamo María y he sido acosada por una persona que se encargó de manchar mi reputación con calumnias a través de las redes sociales, perjudicando mi área laboral, logrando que perdiera mí trabajo como docente. La vida se me hizo añicos, pues sentí que terminé traicionada y decepcionada por personas a quien se supone intervengo en el campo de la psicología. ¿Cómo podía estarme pasando esto a mí?

Me llamo María y he sido acosada por una persona que se encargó de manchar mi reputación con calumnias a través de las redes sociales

En principio creí que estaba devastada hasta que entendí que era el inicio de una nueva etapa, readaptándome a mis nuevas necesidades, aprendiendo otras formas de trabajar; me capacité como la representante de recursos humanos en mi ciudad en una empresa importante del país y aunque solo estuve dos meses, tuve la posibilidad de vivir en otro país (España); lejos, con otra gente, enamorada.

Aprendí –más cosas y cuando retorné a casa después de un año fuera me sentí “recargada” con la certeza de recuperarlo todo, y así fue, recuperé el liderazgo en el departamento de recursos humanos, mi trabajo como docente y mi independencia como psicóloga. Agradecida por el empujón provocado, le encontré el sentido y lo exploté, nunca dejé de ser capaz”. 

Generalmente, el acoso hace referencias de las secuelas y consecuencias negativas que ocasiona durante y después de ser efectuado, sin embargo existe la otra cara: “la etapa posterior, una vez que ha terminado el acoso”, aquella transformación después de la superación. Aunque cuesta trabajo, también se gana la batalla.

Técnicas de intervención psicológicas

Cada persona tiene un estilo para afrontar situaciones que le producen conflicto y con esto su tiempo de reparación. Unos llevan un proceso de equilibrio emocional lento, otros no tanto. Pero ¿qué se puede aprender mientras se atraviesa por el proceso de reestructuración?

Existen diversas técnicas de intervención psicológica y aunque todas son eficaces, cada persona es distinta, por lo que unas técnicas serán las adecuadas para unos y no para otros, aun así, el propósito es el mismo: superar el acoso.

Algunas técnicas tienen como objetivo identificar las habilidades y capacidades con las que cuenta la persona acosada. Recordar situaciones donde se hayan obtenido logros es fundamental para reforzar la creencia de que “sí se puede” superar un obstáculo.

Posteriormente, la víctima aprenderá a observar su entorno desde otro ángulo con el fin de visualizar las intenciones de su medio para sí mismo. Establecerá límites, elevará su autoestima y su seguridad, sabrá qué hacer de forma asertiva cuando se le presente una situación similar. En otros casos, evitará el contacto o el conflicto, estará alerta en casos ajenos, responderá de forma adecuada y en ocasiones (o siempre) sentirá la necesidad de proteger a otros de la misma forma en que se protege así mismo.

Terapia, psicología, acoso

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento .

Asertividad

Las personas que han sido víctimas del acoso y que han superado el trauma que esto ocasiona, son personas que se fortalecen, buscan el sentido positivo de la situación, aprenden y comparten sus experiencias sin vergüenza.

En ocasiones agradecen a las circunstancias porque descubren que tienen la voluntad de poner un alto, un “no más”, actúan sin violencia aun siendo conscientes que tienen la capacidad para poder responder de la misma manera y a pesar de ello no lo hacen; se sienten orgullosos de responder con encanto, sencillez, asertivamente.

El acoso es un asunto delicado y aunque parezca reciente lleva bastantes años formando parte de la dinámica social. Es cierto que en ocasiones no se pueda evitar, pero sí se puede intervenir de forma exitosa si se detecta, aunque cuanto antes mejor.

Quizá los recuerdos no desaparezcan, pero cada vez que puedan asomarse será para recordarnos lo mucho que hemos ganado: los ángeles en el camino que estuvieron siempre acompañándonos hasta el fin, las nuevas caras, otro valores, diversas estrategias para relacionarnos, o tal vez el empleo de nuestros sueños… todo aquello que ha llegado solo porque no tuvimos más remedio que enfrentar el acoso.

“Si no está en tus manos cambiar una situación que te produce dolor, siempre podrás escoger la actitud con la que afrontes ese sufrimiento”Viktor Frankl

Nota: Viktor Emil Frankl fue un neurólogo y psiquiatra austriaco, fundador de la logoterapia. Sobrevivió, desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau


PERFIL DEL AUTOR

Linnette Avendaño

Mexicana. Licenciada en Psicología con Máster en Ciencias de la Educación y 9 años de experiencia profesional. Desarrolla con intensidad una importante labor docente, imparte conferencias y escribe columnas de opinión sobre su especialidad. Lo suyo es también la terapia racional emotiva-conductual, la psicopedagogía y la orientación vocacional. “La psicología es parte de todos y necesita compartirse, porque ofrece oportunidad de crecer psicológica, emocional, sociológica y espiritualmente. La seguridad, el optimismo y la confianza son mi guía. Me gusta caminar entre la gente, acercarme, que se sienta conmigo y yo con ella, bajar del escenario”. Vivió en Málaga y formó parte de la AECC y Los Ángeles Malagueños de la Noche.


Un comentario en ““El acoso cambió mi vida””

  • Esta interesante esto, pero tambien hay que saber las razones que llevaron a este acoso…. es decir, investigar si hay atenuantes, ya
    que puede ser por otras razones aparte de la envidia o algo asi…

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