Importancia de la salud sexual en el bienestar general. No se trata sólo de evitar enfermedades o embarazos no deseados, sino de vivir la sexualidad de forma libre, segura y respetuosa.
La salud sexual también implica educar en diversidad, en el respeto a las distintas orientaciones e identidades y en la igualdad de género.
El equipo de Ginecología del Centro Médico el Eixample Sagrat Cor pone el foco en la importancia de una educación sexual integral desde la infancia.
Expertos insisten en que hablar de sexualidad de forma natural y adaptada a cada etapa del desarrollo es esencial para promover relaciones sanas, prevenir abusos y cuidar la salud física y emocional.
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Importancia de la salud sexual en el bienestar general
En ese contexto, la educación sexual desde las primeras edades juega un papel crucial.
«Cuando hablamos de educación sexual, no hablamos exclusivamente de sexo. Hablamos de afectividad, del conocimiento del cuerpo, del respeto por uno mismo y por los demás, de cómo poner límites y de cómo pedir ayuda si es necesario».
Así lo explica el doctor Miguel Ángel Jiménez, jefe de la Unidad de Ginecología del Centro Médico el Eixample Sagrat Cor.

Educar en sexualidad desde la infancia
Lejos de lo que muchos piensan, empezar a educar en sexualidad desde la infancia no significa exponer a los menores a contenidos inapropiados.
Se trata de ofrecer información veraz, adaptada a su nivel de madurez, que les permita comprender sus emociones, identificar situaciones incómodas o peligrosas y desarrollar relaciones afectivas saludables.
«La evidencia científica ha demostrado que una buena educación sexual no avanza la edad de inicio de las relaciones, sino que retrasa ese momento y mejora la capacidad de decisión de los adolescentes», añade el dr. Jiménez.
Además, disminuye el riesgo de embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual (ITS) y situaciones de violencia o coacción.

Responsabilidad de las familias y del entorno educativo
Uno de los mayores retos sigue siendo el silencio que todavía persiste en muchos hogares y centros educativos.
Según varios estudios, gran parte de los adolescentes obtiene la mayor parte de la información sexual a través de páginas no oficiales de internet y redes sociales, con los riesgos que esto conlleva.
«Como sociedad tenemos la responsabilidad de ofrecer a niños y jóvenes un espacio seguro en el que puedan hacer preguntas, expresar dudas y construir una visión sana de la sexualidad. No podemos dejar su educación en manos del azar o del contenido digital descontrolado», afirma el doctor Jiménez.
El papel de la familia es especialmente relevante: «No hay que esperar a una ‘gran charla’ sobre sexualidad. Lo eficaz es crear un ambiente de confianza desde pequeños, donde el niño sepa que puede hablar con sus padres sobre cualquier tema sin miedo ni vergüenza», destaca el especialista.
Una mirada amplia y libre de prejuicios
La salud sexual también implica educar en diversidad, en el respeto a las distintas orientaciones e identidades y en la igualdad de género.
«Transmitir valores como la empatía, la responsabilidad afectiva y la autonomía es tan importante como hablar del uso del preservativo o de los métodos anticonceptivos», apunta el dr. Jiménez.
Desde el Centro Médico el Eixample Sagrat Cor, se apuesta por una visión integral de la salud sexual, entendida como un derecho humano básico. La educación desde las primeras edades permite construir una sociedad más sana, más respetuosa y libre.
«La clave es hablar, escuchar, acompañar y educar sin miedo. Sólo así podremos garantizar que nuestros niños y adolescentes crezcan con herramientas reales para cuidarse y cuidar de los demás», concluye el doctor Miguel Ángel Jiménez.




