¿Qué debes saber sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria? El Botiquín de Salud Mental es una iniciativa de la Cooperativa PsiSex que abrimos, todos los meses, en jupsin.com, con una temática de gran interés.
Silvia Chamorro aborda diversas patologías de salud mental desde un punto de vista teórico que nos permita comprender a qué nos enfrentamos, y desde un enfoque práctico con claves para actuar cuando en mi entorno alguna persona tenga una enfermedad mental.
El objetivo del Botiquín de la Salud Mental es ofrecerte información profesional, recursos y herramientas básicas que te ayuden a enfrentarte a la enfermedad mental propia o de personas cercanas.
Te lo contamos en jupsin.com, portal profesional exclusivo de iPDGrupo.com que te ofrece, desde 2016, información para decidir sobre salud e igualdad.
¿Qué debes saber sobre los Trastornos de la Conducta Alimentaria?
Silvia Chamorro, psicóloga en Cooperativa PsiSex
Como su propio nombre indica, las personas con Trastornos de la Conducta Alimentaria tienen una problemática asociada a la alimentación.
Estos problemas van más allá del consumo o no de alimentos, y se manifiestan en conductas como como las siguientes:
- Restringir la ingesta
- Atracones
- Realizar ejercicio excesivo
- Provocar el vómito y
- Uso de laxantes
Además, a nivel cognitivo estas personas presentan diversas creencias negativas sobre la comida, la forma del cuerpo y el peso corporal.
Clasificación de los TCA
Según el Manual DSM-V se diferencian principalmente los siguientes tipos de TCA:
Anorexia Nerviosa
Donde la persona restringe la ingesta energética, consume menos de lo que su cuerpo necesita para estar saludable.
Existe un miedo intenso a ganar peso o a engordar. Se tienen una percepción del propio peso y constitución alteradas, no perciben el riesgo ni la gravedad de la bajada de peso.
Su autoevaluación depende de forma desproporcionada de cómo se ven y cuanto pesan.
El nivel de gravedad de la Anorexia se mide basándose en el índice de Masa Corporal, que, si tomamos como referencia las categorías de delgadez de la OMS, sería:
- Leve: IMC ≥ 17 kg/m2,
- Moderada: IMC entre 16 y 16,99 kg/m2
- Severa: IMC entre 15 y 15,99 kg/m2
- Extrema: IMC < 15 kg/m2.
Bulimia Nerviosa
En este caso las personas presentan episodios recurrentes de atracones, en los que ingieren una cantidad excesiva de comida durante un periodo de tiempo durante el que sienten que no tienen control sobre lo que comen.
Se activan mecanismos compensatorios para no engordar o bajar de peso. Los más comunes son los vómitos, los laxantes, los diuréticos, los ayunos o el deporte excesivo.
La autoevaluación también se ve influida indebidamente por el peso o la constitución.
Se toma como criterio que los atracones o conductas compensatorias aparezcan al menos una vez a la semana durante un periodo mínimo de tres meses.

Trastorno por atracón
En este también se dan episodios recurrentes de atracones, pero no aparecen las conductas compensatorias.
Los atracones tienes al menos tres de estos componentes:
- Comer mucho más rápido de lo normal
- Comer hasta sentirse desagradablemente lleno
- Comer grandes cantidades de alimento cuando no se siente hambre
- Comer debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere
- Sentirse a disgusto con uno mismo, deprimido o avergonzado después de comer
Hay un gran malestar, pero este se asocia principalmente a la conducta de atracón y no a la autoimagen como en los anteriores.
Se establece el mismo criterio que en el caso de la bulimia respecto a la aparición de los atracones, al menos una vez a la semana durante un periodo mínimo de tres meses.
Otros trastornos alimentarios o de la ingestión de alimentos especificado (OTAE)
Dentro de este apartado se comprenden de nuevo los tres anteriores solo que la persona no cumple la totalidad de los criterios o se manifiesten de una forma atípica.
Podrían ser ejemplos una persona con una conducta de reducción de ingesta energética pero que conservarse un IMC fuera de los criterios de riesgo, o una persona que presenta episodios de atracones, pero con una duración inferior a tres meses.

¿Por qué aparecen los Trastornos de la Conducta Alimentaria?
Dentro de los trastornos que ya hemos abordado en el Botiquín de Salud Mental se puede observar que hay diferencias respecto a las causas de su aparición o su origen.
En el caso de los TCA hablamos de un origen multifactorial, es decir, que no se origina por una única causa sino por la combinación de factores de tipo genético, psicológico, sociocultural y familiar.
Dentro de los factores socioculturales cabe mencionar un fenómeno muy extendido en la actualidad y que tiene una influencia directa en la conducta alimentaria, la gordofobia.
Dado que no es el tema del artículo no podemos profundizar en las representaciones y manifestaciones cotidianas de la misma, pero si avanzamos que es algo de lo que quienes acompañan a una persona con TCA deben tomar conciencia y deconstruir.
¿A quién afectan los TCA?
En diversos estudios científicos de carácter nacional e internacional hay consenso en que la principal población de riesgo son las mujeres jóvenes, especialmente en la adolescencia, aunque por supuesto también se dan casos en población masculina del mismo rango de edad, en personas adultas y en la infancia, solo que con menor prevalencia.
Este tipo de trastornos tienen además una alta comorbilidad con otras enfermedades de salud mental como la depresión, la ansiedad, el TDAH, el TOC y con los trastornos de la personalidad.
¿Qué consecuencias tienen los TCA?
En el abordaje médico del TCA nos encontramos con que se clasifica como una enfermedad sistémica multiorgánica, es decir, que dada la falta de energía a la que se somete al organismo, este desactiva o minimiza las funciones y sistemas que no son esenciales para poder sostener las funciones vitales.
Las consecuencias físicas parecen por tanto evidentes, entre las más comunes encontramos las cardiovasculares, óseas, gastrointestinales y endocrinas.
Las consecuencias psicológicas también son esperables, mencionamos anteriormente la alta comorbilidad con otras enfermedades mentales, pero además el TCA se relaciona con:
- enlentecimiento y rigidez cognitiva,
- baja autoestima y sentimiento de culpa constante,
- hipervigilancia, pensamientos obsesivos,
- irritabilidad, anhedonia (dificultad para sentir placer),
- distorsión de la imagen corporal,
- anosognosia (no hay conciencia de enfermedad)
- e ideación o tentativa de suicidio.
A nivel social también se sufre un gran deterioro tanto de las relaciones familiares como de los vínculos sociales y de pareja. Las personas con TCA tienden al aislamiento.
Es frecuente que se produzca un retraso escolar o una incapacidad laboral, por lo que el proyecto de vida y la posibilidad de autonomía de la persona se ven también afectadas.
¿Qué puedo hacer para acompañar a alguien con TCA?
La información es clave, al igual que en otras enfermedades mentales, cuanto más se conozca el problema mejores soluciones podremos encontrar.
Si quieres ampliar conocimientos y obtener una visión más práctica de como sobrellevar el TCA en el día a día lo primero que te recomiendo es que te apuntes a nuestro próximo taller del Botiquín de Salud Mental.
Tenemos dos fechas disponibles, el jueves 17 de septiembre a las 18 horas de forma presencial en León (Av. Reino de León 17, 1ºB) y el jueves 24 de septiembre a las 18 horas en versión online.

Pautas generales para acompañar a personas con TCA
Si no puedes asistir no te preocupes, a continuación te dejo algunas pautas generales que te ayudarán:
Practica la comunicación empática (1)
Es especialmente difícil validar las emociones de alguien cuando lo que te dice es que se siente culpable por algo tan necesario como comer.
Puede que en nuestra cabeza sea incomprensible y en ocasiones se impondrá la necesidad de proteger a la persona y le lanzaremos mensajes del tipo “tienes que comer”, “si no comes te vas a enfermar” y en lugar de transmitirle nuestro apoyo lo que hacemos es que se sienta más juzgada y más culpable.
Intenta escuchar sin juzgar y reconforta a la persona (2)
No es necesario mentir ni decir cosas que realmente no pensamos, solo ser honestas desde el cariño y el cuidado.
Por ejemplo:” Nunca me he sentido así, pero imagino que debe ser muy frustrante/doloroso/difícil…”
Acompaña, no presiones (3)
Usar frases en plural y que en lugar de mandatos sean propuestas ayuda a que la persona se sienta menos sola y favorece la adherencia al tratamiento.
En lugar de “tienes que…”, “¿Intentamos…?”
En lugar de “dijiste que ibas a ….”, “Recuerda que nos habíamos propuesto …”
Haz que la persona se sienta querida (4)
Muéstrale tu apoyo, no solo con cuidados sino también con palabras, intenta aliviar la sensación de culpa y de ser una carga.
Fomenta en la medida de lo posible que conserve su red social y su proyecto de vida.
Acepta el proceso y los tiempos de la persona (5)
Los TCA por lo general necesitan un proceso de recuperación progresiva que puede prolongarse en el tiempo.
Tendrás que entrenar la paciencia y la tolerancia a la frustración ya que las recaídas y los abandonos del tratamiento son frecuentes.
Recordemos que una de las características de esta enfermedad es la falta de conciencia de enfermedad.
Crea un espacio seguro para la recuperación (6)
En la introducción mencionábamos cómo la sociedad en la que vivimos, en cierto modo, promueve que se desarrolle el descontento con la autoimagen y con el cuerpo.
Por un lado, está el bombardeo mediático que ensalza la delgadez y por otro la gordofobia normalizada en el entorno.
Evitar que la persona en recuperación se exponga a estos fenómenos y cuestionarlos en el entorno cercano puede ser de gran ayuda.
En muchas ocasiones el trastorno se desarrolla en personas expuestas a ambientes donde hay un alto grado de exigencia estética.
Busca espacios de autocuidado (7)
Que quien cuida también se cuide es algo básico que pasamos por alto en la mayoría de las ocasiones.
Convivir con la enfermedad nunca es sencillo, especialmente si es durante periodos prolongados y la vida de la persona está en riesgo.
Es necesario encontrar un equilibrio en el que podamos cuidar y acompañar a quien lo necesita sin perdernos en el proceso.

PsiSex S.Coop de Iniciativa Social
PsiSex S.Coop de Iniciativa Social nace con la intención de crear sinergias entre dos disciplinas afines como son la Psicología y la Sexología.
Nuestra visión es crear un espacio donde la salud mental y la sexualidad no sean un tabú, donde disfrutar de autoconocerse, aceptarse y aprender a relacionarse de forma positiva.
Nuestro objetivo en esta plataforma de difusión es proporcionar un espacio informativo con perspectiva de género y feminista en el cual la diversidad y la disidencia son bienvenidas.

Silvia Chamorro y Diana Poladura
Silvia Chamorro es Graduada en psicología por la Universidad Pontificia de Salamanca. Master en psicología de la intervención social por la Universidad de Murcia y Master en orientación educativa por la Universidad de León.
Diana Poladura es graduada en enfermería por la Universidad de León, especialista en geriatría y matrona. Es sexóloga por la Universidad Camilo José Cela y cuenta con un postgrado en cooperación internacional al desarrollo por la Universitat Oberta de Catalunya.




