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Padres, familia y acoso escolar

Si queremos ser sinceros y cautos con la gestión de un acoso, debemos mirar por encima del menor que acosa, de donde viene, que situación tiene, como se siente, como se desenvuelve, cuanto tiempo libre tiene al día sin control parental, etc… Entonces, estaremos haciendo un buen trabajo respecto al acoso escolar.

Estamos en un país donde se nos da demasiado bien juzgar (generalmente basado todo en nuestro propio criterio y sin pruebas) a otras personas por las razones que sean. Nos creemos en la verdad absoluta de cuanto sabemos o creemos saber.

Así ocurre también en los casos de acoso escolar, casi siempre el señalado es el adolescente acosador y al que sacan de su centro educativo es al adolescente acosado. Y ya está, problema resuelto, así es como solemos hacer las cosas. Una vez más estamos equivocados, para poder conciliar una solución debemos ser conscientes de donde viene la raíz del problema y hacia donde trascienden las ramificaciones del mismo.

Casi el 95% de los casos de acoso nace en los hogares, en la carencia afectiva, en el desapego, en las rupturas…

Hablo de un porcentaje muy alto (casi el 95%) de los casos de acoso nace en los hogares, nace en la carencia afectiva, en el desapego, en las rupturas, en las imposiciones predominantes, en los ejemplos de hermanos mayores, etc…

Si queremos ser sinceros y cautos con la gestión de un acoso, debemos mirar por encima del menor que acosa, de donde viene, que situación tiene, como se siente, como se desenvuelve, cuanto tiempo libre tiene al día sin control parental, etc… Entonces, estaremos haciendo un buen trabajo respecto al acoso escolar.

Alberto Barranco, el ‘hermano mayor’ de jupsin.com contra el acoso escolar

La primera víctima en un caso de acoso es el acosador

La responsabilidad cae sobre los adultos. Queramos o no, aunque los adolescentes quieran aparentar ser adultos, no lo son. Todos hemos pasado por ahí, algunos padres no lo recuerdan, pero todos hemos pasado por esa zona en la que ni niño ni hombre, te crees maduro y sufres como un chiquitín.

Cualquier tipo de ruptura sentimental no dialogada, explicada ni trabajada con un menor va a desencadenar una puerta al desapego, al trauma, al desplazamiento emocional que supone un futuro complicado y muy desviado de lo que una etapa feliz debería ser.

Los padres, como tales, no reconocen errores. Cuando llegan las separaciones se convierten en egoístas, si además la relación entre ambos cónyuges es mala, se desvanece el hilo conductor del menor quedando éste en zona peligrosa.

El adolescente al no entenderlo, llama la atención dependiendo su forma de ser y su estado emocional en ese momento. Si se siente alejado de sus padres, sin control, sin esa atención (repito que no son adultos y sus corazones no están maduros) puede desembocar en que el menor busque su protagonismo fuera a base de amedrentar a los que él ve más frágiles (tímidos, introvertidos, etc…).

En este caso, como se puede observar, la reacción del menor es esa, una reacción ante una acción negativa de los padres. Con lo cual, la parte responsable está en los adultos y genera una carga emocional, no explicada ni trabajada con el menor que termina en un acoso a otros para sentirse importante y llamar la atención.

Hay muchos casos diferentes, pero la realidad es que en todos ellos el problema es el mismo, falta de comunicación con el menor

Hay muchos casos diferentes, pero la realidad es que en todos ellos la estructura de base del problema es la misma, falta de comunicación con el menor (la misma que hay entre los padres) ocasionada por la fractura interna del núcleo familiar.

Los más perjudicados son los menores y el tiempo de ejecución de un menor es automático. En el momento que notan la lejanía y el frío emocional directamente entran en el sistema de defensa y se posicionan en un lugar de fuerza (para ellos un acto de acoso significa ser líder e importantes) ya que en su casa no lo son o sienten que han dejado de serlo.

¿Son los padres conscientes de cómo influyen sus acciones en sus hijos?

La mayoría, y aun contando con que la respuesta a la pregunta va a ser un sí explícito, no lo saben o no son conscientes de verdad. Hasta que el menor es maduro y responsable cualquier acto de sus padres va a marcar un hito en su vida.

Por lo tanto, invito a los padres que se encuentren en una situación de diferencias matrimoniales o que se estén pensando en una posible separación que minimicen el efecto colateral que puede provocar en los menores. En este caso, se debe mirar primero por la estabilidad personal, emocional y familiar del menor, para dar un paso de este calibre y que les afecte lo menos posible.

Todavía nos cuesta pedir ayuda, parece que si lo hacemos somos menos cuando, sin embargo lo que somos es más. Necesitamos siempre apoyo externo para aprender, para mejorar, para rectificar pero sobretodo, lo que debemos hacer como adultos, padres y madres que somos, es dar ejemplo. Si nosotros no pedimos ayuda, nuestros hijos tampoco lo harán. No le puedes pedir a tu hijo que te pida ayuda si él ve que tú no lo haces.

Los núcleos familiares son los que marcan la línea a seguir por los menores y el acoso tiene que ver con la educación (hogares) y no tanto con la enseñanza (colegios)

La responsabilidad en un caso de acoso tiende hacia los padres. Los núcleos familiares son los que marcan la línea a seguir por los menores y el acoso tiene que ver con la educación (hogares) y no tanto con la enseñanza (centros educativos). El respeto se muestra como ejemplo entre adultos para que los menores tomen conciencia de lo correcto. Una vez que se pasa esa barrera, estamos aleccionando sobre un camino poco apropiado.

Si en un hogar el menor ve como se desvanece aquello que entiende como correcto porque es lo que siempre ha visto, su reacción puede ser impredecible en diferentes aspectos, pero la base de esas acciones es la misma, los adultos, los padres han cambiado y por tanto, condicionan el comportamiento del menor.

Este artículo puede levantar muchas heridas o no, se puede tomar desde la defensa a ultranza como si de un ataque se tratara, pero no es así, es un post que pretende llamar las cosas por su nombre y, con esto, también digo que hay casos en los que los adolescentes salen así y no tiene que haber una fisura familiar (son muy pocos casos pero también existen).

Desde jupsin.com tendemos la mano para poder ofrecer esta información y ayudar a pensar, analizar y saber gestionar un posible caso de estas características. Esperamos que pueda ser de utilidad y seguir sumando en la aportación de una vida plena para todos.

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