En sus Manos

Y el psicópata tituló… ‘Marionetas con emociones’

Lo primero que os quiero contar de este libro es la procedencia del título a modo de curiosidad. Recién inaugurado el twitter de mi blog un lector comenzó a seguirme. El día de Nochebuena abrió con el siguiente comentario: «Necesito ver sangrar a esta marioneta con emociones hasta que le salgan flores en forma de sangre». Seguidamente, me había enviado un mensaje privado, en el cual ponía: «¿Inhumanos, así nos llamáis?». No contesté nada, evidentemente se trataba de un psicópata.

Lo primero que os quiero contar de este libro es la procedencia del título a modo de curiosidad. Recién inaugurado el twitter de mi blog un lector comenzó a seguirme. El día de Nochebuena abrió con el siguiente comentario: «Necesito ver sangrar a esta marioneta con emociones hasta que le salgan flores en forma de sangre».

Seguidamente, me había enviado un mensaje privado, en el cual ponía: «¿Inhumanos, así nos llamáis?». No contesté nada, evidentemente se trataba de un psicópata.

Al preguntarme mis hijos cómo se titularía el libro, cuando lo comencé, recordé que si para ese psicópata éramos marionetas con emociones, el título era totalmente igual a la realidad de cómo ellos nos perciben en su perniciosa mente.

El protagonista se llama Héctor, un psicópata integrado que no es

agresivo ni violento físicamente

Héctor, un psicópata integrado

El protagonista se llama Héctor, es un psicópata integrado que no es agresivo ni violento físicamente. A los 7 años se da cuenta, durante el funeral de su abuela, que es diferente, ya que es absolutamente incapaz de comprender la tristeza del resto de familiares.

A su vez, también se ve imposibilitado de ponerse en el lugar de otra persona, ya que los ve como simples objetos, por lo que no es capaz de empatizar con nadie. Para tapar esa diferencia y ser aceptado por el resto, aprende a emular las emociones, fijándose en su padre y en cada persona que siente.

Su coeficiente intelectual es muy elevado a la vez que su inteligencia social. En cambio, al no tener inteligencia emocional necesita siempre ir de la mano de alguien que fuera en cierto modo su «guía social».

Yolanda Terradillos, autora de ‘Marionetas con emociones’

Estafar, engañar y manipular

De adulto, Héctor trabaja en el ayuntamiento de su pueblo por enchufe, pero para Héctor eso no ha hecho más que empezar, ya que (como buen psicópata integrado) necesita un poder sin el cual él dice que se apaga. Para él la «felicidad humana» es la adrenalina que necesita constantemente para aguantar su máscara de normalidad.

Su capacidad de seducción innata y sus mentiras hacen que la mujer le rinda amor y pleitesía, tal como tiene calculado

Utiliza todas sus picardías y artimañas perfectamente hiladas y estudiadas para trepar hacia lo más alto del partido político.

Consigue estafar, engañar y manipular a todos los concejales en el cargo. También ayuda el carisma y el encanto de Héctor que maneja como marioneta a todo al que desee vencer.

Una vez en el poder, con su juego sucio, consigue a la mujer que desea a pesar de que ella tiene novio. Su capacidad de seducción innata y sus mentiras hacen que la mujer le rinda amor y pleitesía, tal como tiene calculado. Tiene dos hijos que no quiere, ya que su amor es totalmente fingido, simplemente es otra herramienta para anclar a su mujer.

Cuando tiene todo cuanto pudiese desear y se siente cual rey en su trono, no puede con su máscara de persona cuerda, por lo que se organiza unas buenas vacaciones con los fondos del ayuntamiento, invitando a su mano derecha que utiliza para sus fiestas y perversiones ocultas.

La adrenalina del psicópata

En este libro he intentado reflejar lo más fielmente posible una realidad, sus prácticas de diversión, su adrenalina y sus pensamientos y acciones cuando nadie les ve, cuando se quitan la máscara y, empieza su fiesta, llena de prostitución, perversiones, juegos, mariscadas y demás vicios que llevan al psicópata a la más alta adrenalina.

Después de destruir todo cuanto encuentra a su paso, Héctor se encuentra con horribles sorpresas que le deparará la vida. Cuando sus mentiras ya no tengan cabida y todo el mundo haya visto su inmensa maldad, no tendrá credibilidad en su familia, su pueblo, ni en ninguna parte.


No te pierdas la Nanoentrevista en jupsin.com a Yolanda Terradillos, autora de ‘Marionetas con emociones’


Todos los psicópatas acaban solos porque no saben lo que es el amor ni la bondad

Nadie sale inmune, ni los cadáveres

En ese momento, he decidido darle al lector lo que realmente sea justo, porque ya bastantes injusticias estamos viviendo actualmente.

Aunque, verdaderamente, pienso que todos los psicópatas acaban solos porque no saben lo que es el amor ni la bondad.

A no ser que tengan dinero y poder y en el fin de sus días tengan a la familia en el funeral para disputarse la herencia al minuto siguiente. No es el caso de Héctor, que pasa muchísimas dificultades en el libro que, evidentemente, tendréis que descubrir por vosotros mismos.

Su derrumbamiento y frustración intensa, le harán cometer actos totalmente impulsivos, algunos de ellos harán que nadie desee estar en su piel. En «Marionetas con emociones» nadie sale inmune, ni los «cadáveres» que deja el protagonista tras de sí, ni el propio protagonista que se alimentará de «su misma medicina».

Héctor redacta en primera persona cómo sus ansias de venganza le corroen las entrañas y necesita, para sentirse poderoso cual dios, elaborar una meticulosa vendetta contra todos quienes (según él) le han traicionado.



Solamente Héctor sabe que es un psicópata integrado, pues jamás se lo hubiera

contado a nadie

Actor, manipulador y exquisito seductor

Todo el que no se deje ser manipulado o engañado por él merece lo peor. Además, nos cuenta su extraño mundo interior, un sitio oscuro, con un mundo imaginario intercalado con el real.

En su mundo irreal, él se siente cual dios omnipotente, se compara con dioses griegos, pues esa es la verdadera identidad que cree. Su ego, soberbia, cobardía, falta de lógica y egoísmo hacen que crea que todos deben estar a su servicio, incluso deben intuir sus necesidades sin pedirlas.

Héctor es un gran actor, un excelente manipulador y un exquisito seductor de féminas que caerán rendidas a sus pies sin sospechar ni por un momento que sus únicas intenciones son parasitar y alimentarse de la luz, proyectada en bondad y generosidad de sus víctimas.

Cuenta sus fantasías de venganza que no llega a realizar de ese modo tan macabro, pues su cobardía ante la justicia se lo impide; pero de su mente salen ideas totalmente escabrosas. Sin embargo, solamente Héctor sabe que es un psicópata integrado, pues jamás se lo hubiera contado a nadie.


Una iniciativa de la Editorial Mapas Colectivos#microBooks #lobuenosibreve

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