Shootball, el caso Maristas

Shootball y el caso Maristas, uno de los mayores sucesos de abuso sexual en la infancia (ASI) en España (4) – Por María Torres



Trabajar para erradicar los abusos sexuales en la infancia es una de mis prioridades vitales. Mis mejores amigos lo saben, y por eso, mi compañera me sorprendió con una entrada doble para ver el estreno de Shootball en Madrid.

Trabajar para erradicar los abusos sexuales en la infancia es una de mis prioridades vitales

Shootball es el documental del periodista Fèlix Colomer que narra, sin tapujos, uno de los mayores sucesos de abuso sexual en la infancia (ASI) en España, el caso Maristas.

El filme desató una gran rabia en nosotras: el testimonio de Joaquín Benítezel pederasta incapaz de reconocer su culpabilidad-, la incompetencia de las Administraciones, las mentiras del Colegio Maristas, las pocas posibilidades a las que se pueden acoger las víctimas para su recuperación… Todo esto queda perfectamente reflejado en la película, y no podíamos creer que todo ello siguiera impune.

Tras el documental, hubo un coloquio con el director y con Manuel Barbero, quien destapó este caso, y  padre de una de las víctimas de Benítez. Ha demostrado ser un padre implicado en que se haga justicia, ha impulsado la asociación, Mans Petites‘, y es autor del libro “Un silencio a gritos” donde narra su propia historia de abusos y la de su hijo.

Maristas se ha dedicado a intentar desvincular su marca de el caso de pederastia, y han intentado amedrentar a los medios para que se conociese como “Caso Benítez”

He tenido la suerte de poder conversar con Manuel Barbero y este es el resultado…

María Torres. ¿Cómo se ha desarrollado, tras la presentación del documental, el caso Maristas?

Manuel Barbero. A raíz de la proyección de documental, se ha reavivado la visibilidad del abuso sexual, así como la evidencia que ninguna institución ha querido reconocer sus errores, y mucho menos, rectificarlos. Maristas se ha dedicado a intentar desvincular su marca del caso de pederastia, y han intentado amedrentar a los medios para que se conociese como “Caso Benítez”.

MT. ¿Le resultó difícil exponerse en el documental?

MB. Desde el principio lo tenía claro, había que llegar hasta el final y hacer justicia para los chicos cuyos casos habían sido archivados y sus denuncias ignoradas.

Me costó mucho pensar que tenía que compartir cartel con el pederasta de mi hijo

El documental es una herramienta muy buena para explicar una historia cronológica y los entresijos de las administraciones hipócritas que han mirado hacia otro lado.

Me costó mucho pensar que tenía que compartir cartel con el pederasta de mi hijo, pero tenemos que ser valientes y enfrentarnos a nuestros miedos para poder combatir a estos delincuentes.



MT. Shootball muestra sin tapujos los casos de ASI. ¿Fue esto un obstáculo para escribir el libro o hacer Shootball?

He sacado de mi interior todo el dolor para continuar con mi trabajo, dar visibilidad al abuso sexual en la infancia

MB. Para mí, escribir el libro ha sido una liberación, una catarsis de emociones enfrentadas. He sacado de mi interior todo el dolor para poder continuar con mi trabajo, dar visibilidad al ASI.

El documental ha sido un poco más duro; he visto el proceso, las entrevistas al pederasta, las entrevistas a los chicos… Lo más duro fue escuchar a mi hijo (por primera vez) hablar sobre las secuelas que le ha provocado ese degenerado, Joaquín Benitez.

MT. En Shootball aparecen claramente las dos posibles reacciones de una víctima de ASI. La suya, que es una completa implicación para terminar con esta realidad, y la del abusador.

Ambos hemos sido abusados sexualmente en la infancia, pero eso no justifica el daño que ha causado a tantos menores durante 30 años

MB. Joaquín Benítez se intenta justificar en su infancia, en los abusos que sufrió, en el maltrato por parte de su padre. Hay un centenar de paralelismos de mi vida con la de Benítez, son idénticas.

Ambos somos gemelos. Ambos tenemos 7 hermanos. Ambos teníamos padres alcohólicos. Ambos hemos tenido una infancia complicada. Y ambos hemos sido abusados sexualmente en la infancia… Pero eso no puede ser una justificación para el daño que ha propinado a tantos menores durante 30 años.


“Aquella Navidad fue desoladora. Manuel Barbero se levantó el 24 de diciembre del 2013 con la noticia de que un profesor de Educación Física había abusado sexualmente de uno de sus hijos. Cuando era niño, Manuel también había sufrido abusos y conocía a la perfección el túnel aterrador que tendría que recorrer”.

MT. No solo ha escrito el libro y participado activamente en el documental sino que además ha fundado una asociación…

MB. Se me ocurrió montar la Asociación Mans Petites tras ver que había unas carencias en las entidades que luchan contra el ASI. El caso Maristas tenía una potencia y una fuerza que había que utilizar en algo positivo, reforzar los medios de protección al menor.

MT. ¿Está satisfecho con la labor de Mens Petites?

MB. Creo que hemos realizado un buen trabajo de visibilización. Los medios ahora se hacen eco de cualquier noticia de abusos. Es alentador que las víctimas sean escuchadas.

Los medios ahora se hacen eco de cualquier noticia de abusos. Es alentador que las víctimas sean escuchadas

Hemos conseguido hacer despertar a otras entidades que parecían anestesiadas por el dinero público. Y nuestro trabajo está a punto de dar un paso más, terminar las obras en nuestra sede social y comenzar los trabajos para los que fue fundada nuestra asociación

El eje principal de nuestro trabajo se centra en la visibilizacion, la formación de padres, sus hijos y profesionales, y la atención a víctimas y familiares. Y sobre todo, fiscalizar si las administraciones despliegan y llevan a cabo la promesa sobre protección.



MT. ¿En qué parte del camino cree que estamos para que se acaben los abusos?

MB. Tan solo estamos rascando la dermis, son muchos los indicadores que nos muestran que estamos igual que hace 10 años.

Debemos insistir para que las personas denuncien, debemos promover medidas transversales para proteger a la persona que denuncia, y acompañarla en el proceso desde el inicio hasta el final.

Se requiere un proceso menos victimizador y más ágil, con actores más formados, policías, fiscales, jueces…

Se requiere un proceso menos victimizador y más ágil, con unos actores más formados, policías, fiscales jueces y otros profesionales. Con una ley donde se eleve la fecha de prescripción a la de 30 años, donde se tome la prueba reconstituida a los menores de 14 años.

Me doy cuenta de que estamos muy lejos del camino, un camino enfangado en el cual las administraciones, el poder legislativo y el ejecutivo entran de puntillas, con botas impermeables, y con una falta de empatía terrible.




PERFIL DEL AUTOR

María Torres

Mi nombre es María Torres, soy estudiante de la URJC en el doble grado de Trabajo Social + Relaciones Laborales. El Trabajo social ha supuesto un antes y un después en mi visión de la sociedad, y tras darme cuenta de la vulnerabilidad a la que están expuestos los menores que han sufrido abusos sexuales en la infancia/adolescencia, he decidido involucrarme en diversos proyectos para prevenir y erradicar estas situaciones. Asimismo, participo como voluntaria en el proyecto Break The Silence que lucha contra la trata de personas en España.


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