Acoso laboral y riesgo para la salud mental

El acoso en el trabajo, riesgo para la salud mental – Por Laura Quiun

  • Tenemos que dar la oportunidad de generar espacio de aprendizaje de estrategias que permita a quienes tienen menos capacidades de defensa poder adquirirlas, y buscar incluirles lejos de colocarles etiquetas que solo consigan generar un mayor estigma.


La Organización Mundial de la Salud, en 2017, publicó un documento en  el que se pone de manifiesto que el acoso laboral es un riesgo para la salud mental de las personas, valorando a su vez las pérdidas económicas asociadas a la depresión en la economía mundial en un billón de dólares anual en pérdidas de productividad.

La Organización Mundial de la Salud, en 2017, puso de manifiesto que el acoso laboral es un riesgo para la salud mental de las personas

Este documento no hace sino evidenciar el problema y su impacto. No se trata sólo de mal rollo entre compañeros, ni tampoco de alguien que “llegó a estropear todo”, ni mucho menos de cosas a las cuales es mejor tragar y callar.

Ante una situación en la que de pronto todo cambia, en la que las puyas aparecen y lejos de frenarlas te piden que entiendas, que no lo compliques, hay que tener claro que está muy lejos de ser provocada por quien finalmente se convierte en víctima.

La rabia, la negatividad, no surgen solas, son producto de algo. Del mismo modo que los dolores musculares, la tensión arterial alta, el insomnio, los problemas intestinales, el cansancio, la disfunción sexual, la ansiedad y la depresión. Sin contar, claro está, con quienes optan por dejar de existir ante la imposibilidad de poder seguir adelante.

Pensar en que se tenga menos recursos de defensa frente a una situación de acoso laboral no implica causalidad entre esta situación y el ser agredido. Foto: DPNB

Espacios de trabajo cívicos y respetuosos

Por todo esto, resulta importante traer a la luz el trabajo de Cortina, Rabello y Holland de 2018, en el que expresan preocupación por ciertos estudios en el ámbito de los recursos humanos que pueden llevar a generar una malinterpretación sobre el origen del acoso laboral, haciendo que el énfasis se ponga en la víctima, colocándola de este modo como si fuera la precipitante de toda esta situación.

Es mejor ir a enfoques orientados a medir la efectividad de programas en los que se apueste por espacios de trabajo más cívicos y respetuosos

Este enfoque, como indican los autores, coloca a la persona en un lugar en el que la hace responsable de todo lo que le sucede, y no como señalan, como alguien incapaz de hacer frente a una situación que vulnera sus límites.

Ellos indican que es mejor ir a enfoques orientados a medir la efectividad de programas en los que se apueste por espacios de trabajo más cívicos y respetuosos.

Pensar en que se tenga menos recursos de defensa frente a una situación de este tipo no implica causalidad entre esta situación y el ser agredido.

Nocivo y descorazonador

Frente a esta agresión no todas las personas responden del mismo modo. Y debemos tener en cuenta los estudios que explican las motivaciones que están detrás de quien agrede, para de esta manera poder tener una visión en conjunto de todas las partes en conflicto.

Son matices en la forma, en las palabras, matices que para quienes nos hemos formado para comunicar resultan de vital importancia, para que aquello que se quiera decir sea entendido, nunca mejor dicho en su justa medida. No como un subterfugio para ocultar cosas, sino como una herramienta para aportar claridad.

Por ello, pensar en dejar atrás a quién es incapaz de saber defenderse ante este tipo de injusticias y hacerlo pleno responsable de su desgracia, puede ser nocivo al mismo tiempo que descorazonador.

La OMS ratifica que el acoso laboral es un riesgo para la salud mental de las personas, valorando a su vez las pérdidas económicas asociadas a la depresión en la economía mundial en un billón de dólares anual en pérdidas de productividad. Foto: DPNB

Dejar atrás a quién es incapaz de saber defenderse ante este tipo de injusticias y hacerlo pleno responsable de su desgracia es nocivo y descorazonador

Exclusión y pena

Si cerramos la puerta a todo aquel que es incapaz de defenderse y desde la incomprensión de este tipo de sucesos opta por ver todo desde la impotencia, la queja y la rabia, ¿qué conseguimos?, excluirlos y hacer más grande su pena.

Puede resultar difícil contener a alguien que está pasando por un mal momento, y más si lejos de buscar alternativas ve todo oscuro.

Y mucho más si esto sucede en el seno de una organización y carecemos de las habilidades para poder buscar esas alternativas.

Nadie espera que seas psicólogo o psicóloga de tu equipo, ni de tu familia y amigos, porque no es tu función, y no estás formado para ello. Y si lo estuvieras estaría fuera de contexto.

Nadie espera que seas psicólogo o psicóloga de tu equipo, ni de tu familia y amigos, porque no es tu función, y no estás formado para ello

Etiquetas

Mucho menos, que vayas a etiquetarles. Simplemente que prestes oídos, en ocasiones el sentirse escuchado genera una gran calma, y escuchar es solo eso, no emitir juicios, ni dar consejos, ni opiniones, simplemente retornar al otro sus palabras, confirmando que aquello que escuchamos fue lo que nos dijo.

Cuando comencé a preparar el proyecto de tesis, cayó en mis manos un artículo sobre John Henry. Este artículo me acercó a la historia de un esclavo negro que luchó lo que pudo y más, y al día cuando ganó una carrera a una máquina, cayendo muerto luego de un paro cardíaco. Afrontaba este reto cuando estaba previsto reemplazar a los trabajadores por las máquinas.



La voluntad quiere pero no puedes más

La activación fisiológica sostenida, producto del estrés sostenido, genera un deterioro físico que mina la salud cardiaca. A John Henry también se le puede leer y entender bajo otra óptica, como aquello que puede suceder a quien vive un de alto estrés en un contexto de exclusión social, en el que esta lucha por salir adelante, finalmente conduzca a un no poder más a pesar que la voluntad quiera.

El estrés fue aquel que terminó minando el corazón de John Henry en un espacio maldado

El estrés fue aquel que terminó minando el corazón de John Henry en un espacio maldado.

De forma casi poética y casi literal podríamos decir que a John Henry lo mató la falta de amor, esto hizo que su corazón terminase parando.

Nadie dice que se deje de persistir, sino cómo hacerlo. Recientemente leí un artículo de divulgación sobre John Henry referido a la importancia de saber desconectar y vivir en presente, como un espacio de descanso para la mente de quienes viven circunstancias difíciles, el  persistir es bueno tanto como el saber desconectar.

Laura Quiun, comunicadora social y Doctora en Psicología – Foto: DPNB

Aprender a escuchar

Si aprendiéramos a escuchar y a dar espacio a aquellas personas que carecen de la habilidad de saber defenderse, a quiénes optan por la queja porque lamentablemente es lo único que saben hacer, quizá las cosas para ellos y sus familias tendrían un panorama distinto. La amabilidad, las reglas claras y las buenas palabras pueden obrar auténticos cambios.

La amabilidad, las reglas claras y las buenas palabras pueden obrar auténticos cambios

No se trata de hacer grandes cosas sino dar la oportunidad de calmar, de comprender y reconducir la queja. De acompañar en ese espacio de desconexión. Tenemos que dar la oportunidad de generar espacio de aprendizaje de estrategias que permita a quienes tienen menos capacidades de defensa poder adquirirlas, y buscar incluirles lejos de colocarles etiquetas que solo consigan generar un mayor estigma.

Es el momento de actuar

Saber salir airoso de este tipo de circunstancias significa que hemos contado con los suficientes recursos a nivel de aprendizaje para poder adquirir esta respuesta. Lamentablemente. no todos han tenido la misma suerte, lo cual no nos da derecho a excluir… posiblemente esta “debilidad” sea menos visible, menos evidente, pero es algo que debemos tener en cuenta.

La compasión obra mayores resultados que apartar sin más a todo aquello que nos estorbe o nos genere malestar

Este tipo de incapacidad de respuesta no ha dependido de ellos, si estuviera en sus manos, posiblemente actuarían de otra manera.

¿Carecer de esta capacidad los hace culpables de su propia desgracia? Si el acoso no hubiera pasado, otra sería su situación y la de sus familias.

Es ahora el momento de actuar, esto no depende en este casos de ellos, sino de ti. En ocasiones, la compasión obra mayores resultados que apartar sin más a todo aquello que nos estorbe o nos genere malestar.



Referencias

APA (2012). The Healthy Poor: Demystifying John Henry.

Cortina, L. M., Rabelo, V. C., & Holland, K. J. (2018). Beyond blaming the victim: Toward a more progressive understanding of workplace mistreatment. Industrial and Organizational Psychology, 11(1), 81-100.



PERFIL DEL AUTOR

Laura Quiun

Comunicadora Social, Doctora en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Coach Ejecutiva y Associate Member del International Society for Coaching Psychology. Mi trabajo a nivel de investigación aborda un análisis de las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas por acoso y la forma como estas influyen en los efectos derivados de la agresión. Hace énfasis en aquellos aspectos que contribuyeron en la conformación de este estilo de respuesta.


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