Acoso, ¡cuánta maldad en palabra tan pequeña!

Acoso, que palabra mas pequeña, ¡cuánta maldad engloba y en cuántas facetas se aplica! Acoso laboral, acoso sexual, acoso escolar o bullying, ciberacoso o ciberbullying…

Me voy a centrar en el acoso escolar y en el ciberbullying, y en la protección de nuestros pequeños, asunto que tratamos, fundamentalmente, desde el punto de vista policial mediante una importante labor de concienciación, información y prevención; pero también desde la investigación cuando se produce una denuncia.

Los grupos de Participación Ciudadana de las comisarías policiales en todo el territorio nacional, dentro del llamado Plan Director para la Convivencia y la Mejora de la Seguridad Escolar, se desplazan diariamente por los diferentes colegios e institutos que lo solicitan, y ofrecen charlas a los niños/as sobre aspectos fundamentales del acoso escolar y del ciberacoso.

Prevención y formación frente al acoso

Nuestro objetivo es la prevención y la formación, para que los niños/as sean conscientes de la gravedad del problema al que nos enfrentamos y hacerles ver que es imprescindible, si son conscientes o detectan una de esas situaciones, denunciar.

En muchas ocasiones, cuando los niños/as se dan cuenta de que con esos comportamientos pueden llegar a cometer un delito y son conscientes de lo que están haciendo, dejan de acosar. Es imprescindible que desde la confianza y no desde el miedo, sean consecuentes con esas situaciones para que detecten e identifiquen las actuaciones de matonismo, hostigamiento o acoso, y sepan qué y como denunciar ante sus padres o profesores.

Y os aseguro que es desgarrador oír los testimonios de niños relatando experiencias de acoso

Y aunque la prevención y concienciación en el acoso escolar o bullying es nuestra función principal, en algunos casos, cuando se denuncia un acoso y llega a nuestras manos, es demasiado tarde. Y os aseguro que es desgarrador oír los testimonios de niños relatando esas experiencias.

¿Por qué pasa esto? Porque los niños tienen miedo, por vergüenza, porque no se atreven a hablar, porque temen que los cataloguen de chivatos, porque los colegios lo tapan… ¡SÍ!, porque los colegios lo tapan y este es un gran problema contra el que debemos luchar todos los estamentos sociales.

Por salvaguardar su prestigio, ocultan las situaciones de acoso pensando que se solucionará, cuando en algunos casos es demasiado tarde. Y en otros, el acosado es el que tiene que acabar marchándose del colegio para protegerse del matón de turno, porque a este, el acosador, se le expulsa durante unos días para acabar volviendo al mismo lugar y en ocasiones, agravar la situación como venganza. O en su defecto se le impone una multa que pagan lo padres. Esto no es lo normal ni lo que los protocolos deberían exigir.

El otro tipo de acoso, denominado ciberbullying, es el que se produce a través de las redes sociales. El acosador ejerce un hostigamiento psicológico en el que la víctima se siente indefensa, que lleva a  su aislamiento psíquico y en muchos casos físico, y queda apartado del resto de compañeros.

Policia frente al acoso

La mal entendida ‘intimidad’ observada por los padres hacia los niños, hace que no miren con que ‘amigos’ hablan, con quien se relacionan, quién está detrás de cada perfil, con quien interactúan, y ahí empieza el problema. Es fundamental que el primer control sea de los padres y para ello es imprescindible que tengan una formación que les permita realizar ese control.

Para su detección, deben estar atentos a cualquier cambio de conducta en sus hijos, si se vuelve introvertido, si le cambia la personalidad, si empeoran las notas, si tiene peor carácter, si no se relaciona…

A su vez, esos padres deben relacionarse con los compañeros de sus hijos para oír qué cuentan, ya que en plan gracioso e inocente, suelen contar situaciones que a los niños les pueden parecer absurdas o simpáticas y ser el comienzo de un problema de acoso.

En la prevención y lucha contra los diferentes tipos de acoso, y más con nuestros niños, debemos implicar a todas las instituciones sociales y profesionales, policía, trabajadores sociales, psicólogos, profesores…

Es imprescindible, que aunque como relatan en muchos casos no tengan tiempo nada más que para ir a los colegios a llevar o recoger a los niños, que pregunten periódicamente como van sus hijos y si han cambiado su actitud.

Un aspecto relevante y para el conocimiento de nuestras autoridades es que una vez que intervenimos nosotros, comprobamos sorprendidos como algunos acosadores han sido acosados a su vez en su infancia. De ahí la importante de la pronta detección del acoso para poder evitar traumas en el futuro.

En la prevención y lucha contra los diferentes tipos de acoso, y más con nuestros niños, debemos implicar a todas las instituciones sociales y profesionales, policía, trabajadores sociales, psicólogos, profesores, políticos, etc.

Tiene que quedar claro, muy claro, que siempre es mejor prevenir que curar, y que en algunos casos, por desgracia, no hay cura porque se llega tarde..


PERFIL DEL AUTOR

Alfredo Perdiguero

Policía desde al año 86. Desde 2005, Subinspector, Jefe de turno de la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano de la Comisaria de Ciudad Lineal de Madrid. Crítico con actitudes pasivas y colaborando y ayudando a todo aquel que lo cree necesario para mejorar las cosas.


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