En los ‘zapatos’ del acosador

Elena Rubio, ‘la psicóloga en tus zapatos’

Hasta ahora nos habíamos puesto siempre en la piel del acosado, pero nunca antes nos hemos dirigido a ti, acosador. Tal vez ni siquiera sepas que lo eres; quizás te parezca lo correcto el conseguir que una persona no esté bien porque crees que no es competente.

Pero detrás hay mucho más que esto. En este artículo, queremos analizar cómo una persona puede llegar a convertirse en acosador, y que características pueden darse en dicha persona.

acosador - psicología - Elena Rubio - jupsin.com - acoso escolar
Tal vez ni siquiera sepas que eres un acosador

Nunca antes nos hemos dirigido a ti, acosador. Tal vez ni siquiera sepas que lo eres

¿Soy un acosador?

Si bien no hay unas características que se den en todos los acosadores, sí podemos extraer algunas que podrían darse en ti:

  • Piensa si estás tratando de humillar al otro porque tal vez sea mejor que tú en algo (más inteligente, más guapo/a, se relaciona bien con la gente, etc.). Cuando uno es inseguro busca esconder sus miedos, y esto se puede conseguir humillando al otro.
  • Te cuesta ponerte en el lugar del otro: es difícil empatizar con el sufrimiento que está viviendo la otra persona a partir de tu trato vejatorio. La falta de empatía es un componente imprescindible para poder llevar a cabo el acoso a otra persona.
  • Tal vez simplemente estés imitando una conducta habitual en tu entorno. Piensa si realmente es lo que quieres hacer, o si te estás dejando llevar para sentirte parte del grupo. ¿Merece la pena formar parte de este grupo de personas? ¿Temes quedarte solo o perder tu puesto de trabajo? Piensa que esto te está convirtiendo en un acosador.
  • Crees que todo lo que ocurre siempre es por culpa de los demás. No lo hacen bien, no saben expresar lo que necesitan, no saben defenderse, no te han tratado bien en algún momento… Te invito a reflexionar: ¿De verdad no hay nada que tú puedas hacer para cambiar esto o que haya tenido que ver contigo para haber llegado a esta situación? ¿TODO es SIEMPRE por culpa de los DEMÁS?
  • Sientes cierta satisfacción al ver al otro sufriendo por las cosas que le dices o por tu actitud o conducta hacia él/ella.

Enea Coaching Psicología - jupsin.com - acoso

¿Por qué he llegado a ser un acosador?

No hay una respuesta única ni exacta a esta pregunta, pero tal vez hayas vivido alguna situación como la que aquí comentamos:

  • En tu infancia, continuamente, te han hecho ver lo maravilloso y perfecto que eres, siempre rodeado de halagos, que, si te paras a pensar, tal vez eran exagerados. Cuando una persona ha recibido estos elogios de manera continuada ha podido generarse miedo al fracaso (sensación de no poder fallar, porque se es perfecto), y cuando se desmantela esa creencia de que uno es perfecto (nadie lo es) la autoestima se desmonta fácilmente, aunque es difícil reconocerlo.

La autoestima se desmonta fácilmente, aunque es difícil reconocerlo.

  • A veces, por todo lo contrario a lo anterior. Con frecuencia se te ha hecho ver que tú no eres capaz, que no sabes ni podrás saber o hacer… se genera una autoestima muy baja y una sensación de inseguridad e inferioridad que a veces se hace insoportable. Por eso, se buscan personas a las que ‘atacar’ para dejar de sentir esas supuestas faltas.
  • A tu alrededor has vivido un ambiente así. Una figura acosadora y sin empatía que maltrata a sus ‘seres queridos’, la pareja, los hijos, los hermanos, los amigos, compañeros del colegio o del trabajo… y quizá has sido incluso la propia víctima de esta persona. Ante el miedo de volver a ser víctima, se es capaz de cambiarse al otro ‘bando’, hay que sobrevivir, y esa es una manera.

acoso laboral - salud - Quirónsalud
Haz click aquí – Este contenido también puede ser de tu interés

¿Qué puedo hacer?

Si al leer esto te ha removido y te has dado cuenta que hay algo que no está bien, ya tienes un gran paso dado. Sé que sólo unos pocos de los acosadores habrán podido llegar hasta aquí, así que enhorabuena, eres mucho más valiente de lo que crees. Ahora plantéate:

  • ¿Quieres seguir haciéndolo?
  • ¿Qué parte quieres cambiar de ti?
  • ¿Qué efectos negativos puede tener sobre ti esta conducta?
  • ¿Cuánto daño estoy generando a mi alrededor? ¿merece la pena?

Sólo unos pocos de los acosadores habrán podido llegar hasta aquí, enhorabuena, eres más valiente de lo que crees

Cuando algunas de estas preguntas te han llevado a pensar en un cambio, no pierdas el tiempo y pide ayuda. No dejes pasar la oportunidad. Que el miedo al cambio y a enfrentarte a tus fantasmas no te paralice.

Piensa en cuánto te va a beneficiar a ti, cuántos miedos, inseguridades y pensamientos negativos van a desaparecer (por no nombrar posibles somatizaciones que ya podrías estar sufriendo, como insomnio, problemas gástricos, dermatitis, y un infinito etcétera).

Tal vez, esto te ayude a quererte más, y eso te llevará a querer más a los demás. Mejorarán tus relaciones personales, con amistades, con compañeros de trabajo, etc. Parece que no hay ningún aspecto negativo, salvo que será un trabajo difícil y largo de la mano de un buen profesional. Anímate a probar y vivir la vida desde otro prisma.

acoso - acosador - psicología - jupsin.com

Los consejos de Elena Rubio, la ‘psicóloga en tus zapatos’

¿Soy un acosador en potencia?

  • A veces las personas no son conscientes de que están haciendo daño a otras a través del acoso. Pregúntate si te estás riendo de alguien o humillándole porque en el fondo crees que es mejor que tú (más listo, más guapo, con más amigos…). Cuando una persona es insegura, trata de esconder sus miedos pareciendo superior al otro.
  • Al acosador siempre le va a costar ponerse en el lugar del otro (de la víctima, en este caso): es difícil empatizar con el sufrimiento que está viviendo la otra persona a partir de su trato vejatorio. La falta de empatía es un componente imprescindible para poder llevar a cabo el acoso a otra persona. ¿Tú sientes empatía por lo demás?
  • Quizás no te has dado cuenta, pero simplemente estés imitando una conducta habitual en tu entorno. Piensa si realmente es lo que quieres hacer, o si te estás dejando llevar para sentirte parte del grupo. ¿Merece la pena formar parte de este grupo de personas? ¿Temes quedarte solo o perder tu puesto de trabajo? Piensa que esto te está convirtiendo en un acosador.
  • ¿Sueles pensar que todo lo que ocurre siempre es por culpa de los demás?. No lo hacen bien, no saben expresar lo que necesitan, no saben defenderse, no te han tratado bien en algún momento… En este caso, te invito a reflexionar: ¿De verdad no hay nada que tú puedas hacer para cambiar esto o que haya tenido que ver contigo para haber llegado a esta situación? ¿TODO es SIEMPRE por culpa de los DEMÁS?
Elena Rubio, psicóloga
Elena Rubio, ‘la psicóloga en tus zapatos’ de jupsin.com

¿Por qué me he convertido en acosador?

  • Me gustaría que miraras al pasado. Piensa si cuando eras niño te repetían continuamente  lo maravilloso y perfecto que eres, siempre entre halagos, que, si te paras a pensar, tal vez eran exagerados. Cuando una persona ha recibido estos elogios de manera prolongada ha podido generarse miedo al fracaso (con una gran ansiedad por no poder fallar, ya que todos me han dicho que soy perfecto), y cuando se desmantela esa creencia de que uno es perfecto (ya que nadie lo es) la autoestima se desmonta fácilmente, aunque es difícil reconocerlo.
  • Echa un vistazo a tu infancia. ¿Recuerdas cómo se te decía que tú no podías, que no eras capaz y siempre te hacían las cosas por ti? En estos casos se puede generar  una autoestima muy baja y una sensación de inseguridad e inferioridad que provoca sufrimiento. Por eso se buscan personas a las que “atacar” para dejar de sentir esas supuestas faltas. 
  • Reflexiona sobre si en tu entorno se ha respirado un ambiente violento, con poca empatía… Tal vez hayas tenido próxima a una figura acosadora y sin empatía que maltrata a sus “seres queridos”, su pareja, sus hijos,  hermanos, amigos, compañeros del colegio o del trabajo… y quizá tú has sido incluso la propia víctima de esta persona. Ante el miedo de volver a ser víctima, es habitual e incluso comprensible preferir estar en el lado del “fuerte” que en el de la víctima. Hay que sobrevivir, y esa es una manera.

La psicóloga en tus zapatos - jupsin.com - Elena Rubio - acosador - acoso

¿Soy un acosador, qué puedo hacer?

  • Cuando un acosador siente la necesidad de cambiar algo, tiene un gran paso ganado. Hay una muestra de fortaleza y, con ello, probabilidades de mejora. Te animo a preguntarte: ¿Quieres seguir haciéndolo? ¿Qué parte quieres cambiar de ti? ¿Qué efectos negativos puede tener sobre ti esta conducta? ¿Cuánto daño estoy generando a mi alrededor? ¿merece la pena?
  • Si algo se ha removido dentro ti y quieres dejar de hacerte daño y hacer daño a los demás, no dejes pasar la oportunidad. Que el miedo al cambio y a enfrentarte a tus fantasmas no te paralice. Piensa en cuánto te va a beneficiar a ti, cuántos miedos, inseguridades y pensamientos negativos van a desaparecer y en cómo dejarán de sufrir a tu alrededor. Te animamos a que pidas ayuda a un profesional y continúes adelante.

BanerProducciones Mala Mala

TAGS acoso

PERFIL DEL AUTOR

Elena Rubio

Psicóloga Sanitaria y Técnico Superior en Prevención de Riesgos Laborales, especializada en factores psicosociales. Más de 15 años de experiencia en formación. Actualmente ayudo desde el ámbito clínico, en consulta, a las personas que desean mejorar su situación o aliviar su dolor. Especialista en talleres y cursos de formación en empresas e instituciones diversas. Mi vocación es la ayuda.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe todas las novedades de jupsin' suscribiéndote a nuestro newsletter

Recibe todas las novedades de jupsin' suscribiéndote a nuestro newsletter